Las tecnologías que ayudan a cuidar a nuestros niños y niñas

Tanto en el mundo virtual como en el real, los chicos/as están expuestos a peligros. La inseguridad existe en las calles, pero también en las avenidas del ciberespacio. ¿Hay manera de cuidarlos sin asfixiarlos con controles desmedidos? Sí, y la propia tecnología puede ser una herramienta muy valiosa para minimizar algunos de esos peligros y, a la vez, calmar la ansiedad de los padres.

¿Llegaron al lugar al que iban? ¿Con quién están conectados en las redes sociales? ¿Qué están viendo en Internet? La tecnología ayuda a responder esos interrogantes, aunque luego crea otro: ¿hasta dónde podemos controlar a nuestros hijos; ¿estarán de acuerdo?

Con un smartphone con GPS y el software apropiado, podemos seguir virtualmente mediante un ordenador el recorrido de los chicos. Y también conocer y restringir el acceso de ellos a sitios y contenidos inapropiados para la edad.

“Control parental” se llama genéricamente al conjunto de herramientas que pemiten administrar las pantallas mediante la configuración de sitios (como YouTube) o dispositivos (como el smart TV) o el uso de aplicaciones o software específicos.

Manuel G. tiene 12 años y está por atravesar el primer paso de una iniciación para llegar a la edad adulta: ir solo a la escuela. Pero lo que él vive como un hecho feliz, que le permitirá sacar pecho frente a sus compañeros, para los padres representa un motivo de ansiedad constante. El colegio, está a diez calles de la casa de Manuel. Los tiempos que corren no son fáciles debido a la inseguridad. ¿Y si le pasa algo al nene?. En otros casos, no hay abuelos, y los padres están en el trabajo, no hay nadie que pueda acompañar a los chicos al cole.

Entonces, ¿cuándo conviene ir soltándole la mano a un niño/a que apenas es un preadolescente?

Como muchos de sus compañeros, Manuel G. ya tiene un smartphone. ¿Será esto un dispositivo que ayude en algo a disminuir los nervios de sus padres? Sí, gracias a su GPS y un software correspondiente, los progenitores serán capaces de seguir en la pantalla de una PC el lugar por donde se encuentra el hijo/a. Cualquier cambio de ruta se sabrá de inmediato.

Esta tecnología, que sirve para recuperar móviles robados o perdidos, también puede ser un asistente del proceso de crecimiento natural de nuestros hijos. En los Estados Unidos, se han alzado algunas voces para evitar este seguimiento, ya que aseguran que es una intromisión en la privacidad de las personas. Para otros, la tranquilidad y seguridad es un valor superior que justifica este seguimiento.

Independientemente de la marca y del sistema operativo que tengan los móviles que lleven nuestros hijos, existe una app que hace que conozcamos su paradero.

Para cualquier móvil con GPS y Android, existe un software que nos permite acompañar el trayecto de nuestros hijos. Se llama Android Device Manager y lo podemos bajar del Google Play. Esta app se asocia con una cuenta particular del Gmail. Cuando vamos al Android Device Manager encontramos un mapa y un cuadro de diálogo donde se puede elegir qué smartphone rastrear. Tenemos que saber la clave de la cuenta de correo asociada al teléfono.

Cuando comiencen a llegar los smart TV con Android como sistema operativo, se podrá instalar esta app en la pantalla grande y seguir allí el derrotero de nuestros hijos.

Si usan un iPhone, podemos recurrir a Find my iPhone. Para dispositivos de última generación de Samsung está el Find my Mobile; en el caso de equipos con Windows Phone, la herramienta Find my phone; y BlackBerry Protect.

Hay un pero en el seguimiento de nuestros hijos por medios digitales: la imposibilidad de hacerlo si desconectan el equipo de la red de geolocalización, voluntaria o involuntariamente. La empresa ADT, por su parte, ofrece un servicio llamado ADT FindU, para localización de personas a través del smartphone.

Uno de los sitios más vistos por los niños es YouTube. Allí tienen de todo, desde los temas de moda hasta los trucos para videojuegos. Pero tiene también lo suyo en cuanto a contenidos no aconsejados.

Ante esto, los padres pueden configurar la cuenta que utilizan sus hijos y activar un modo seguro. Para eso, tienen que ir a la parte inferior de la página y buscar un botón que dice Seguridad. Allí pueden elegir Activado o Desactivado y bloquearlo con la clave de Gmail. Esto limitará los contenidos que pueden verse en esa cuenta con ese navegador. Facebook no tiene una herramienta de control parental, por lo que la misma empresa recomienda que se respete la limitación de los 13 años para poder registrarse.

Existen diversos productos que tienen herramientas de control parental, que evitan que se visiten determinados sitios.

Tenemos, por ejemplo, el Norton Family Parental Control, un producto gratis que bloquea el acceso a ciertas páginas.

Una de las apps gratis para control parental más populares para Android, en smartphones y tablets, es la Kids Place. Impide, entre otras cosas, que los niños compren o descarguen apps de Google Play. Las BlackBerry tienen también una app específica, Parental Controls, que restringe el acceso a determinadas páginas web y funciones, y que viene integrada en el Z10; en modelos anteriores se activa con una aplicación.

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